lunes, 30 de marzo de 2009

तिएमोस लितुर्गिकोस

TIEMPOS LITÚRGICOS

La Liturgia Dominical, con sus cuatro Lecturas Bíblicas y la Fracción del Pan, hace presente el Amor y Fidelidad de Dios con el hombre y su creación. Las dos primeras lecturas se toman del Antiguo Testamento, donde siempre se incluye un Salmo y, las otras dos lecturas son proclamadas del Nuevo Testamento, incluyendo la lectura del Evangelio.

Las lecturas de la Sagrada Escritura se han ordenado en tres Ciclos (A, B y C) y, en años pares e impares. De este modo en tres años un cristiano católico habrá escuchado o leído en las Celebraciones Eucarísticas gran parte de la Sagrada Escritura. El año 2009 es Año Impar y se leen las lecturas que corresponden al Ciclo B.

Ahora bien, la Iglesia Católica, ha definido los Tiempos Litúrgicos para que la comunidad creyente escuche, acepte y haga vida la Palabra de Dios, teniendo como centro la Eucaristía.
Estos, tienen cinco grandes momentos que son el Tiempo de Adviento (cuatro semanas o domingos antes de Navidad). El segundo, es el Tiempo de Navidad. Luego le sigue el tercero, llamado Tiempo Ordinario, donde se expone la vida de Jesús, que se deja en suspenso, para dar paso al Cuarto momento, que es el Tiempo de la Cuaresma que comienza con el miércoles de Ceniza y que culmina con la Semana Santa que se cierra con la celebración de la Fiesta de Pascua de Resurrección. El Tiempo Pascual (quinto tiempo) finaliza con la Fiesta de Pentecostés. Después, continúa el llamado Tiempo Ordinario, donde se exponen las enseñanzas de Jesús y, la vida de la Iglesia Primitiva. Después de la Fiesta de Cristo Rey, se inicia un nuevo Ciclo del Tiempo de Adviento a fines de noviembre o principios de diciembre.
Estos son los Tiempos Litúrgicos de las Celebraciones Cristianas Católicas en beneficio de la fe.

En estos momentos, la Iglesia celebra la segunda semana del Tiempo de Cuaresma, cuyo objetivo es la preparación de la celebración de la Fiesta Litúrgica más importante que es la Pascua de Resurrección antecedida por la Semana Santa.
En este Tiempo de Cuaresma, las lecturas bíblicas proclamadas del Antiguo Testamento, hacen sentir y comprender con claridad a los Profetas, sobretodo al Profeta Isaías en los cuatro Cantos del Siervo de Yahvé.
El Papa Benedicto XVI y nuestro Pastor, el Obispo de la Diócesis monseñor Cristian Contreras, uno desde la sede romana y el nuestro, desde su Cátedra en San Felipe, orientan y conducen con sus enseñanzas y exhortaciones apostólicas a las comunidades cristianas para que vivan cada Tiempo Litúrgico en beneficio de nuestra propia salvación, en beneficio del hombre y de la sociedad.

Tiempo de Cuaresma es tiempo de ayuno, abstinencia y de mucha oración.
Con fuerza escribo que el Ayuno y Abstinencia pasa por una Tríada Interna: Oración-Conversión-Obras de Caridad y, no por el cumplimiento de una tradición externa que, responsablemente digo, está fuera de tiempo (eso de comer pescado el Viernes Santo y que la T.V. convierte en gran noticia y en farándula religiosa).

El Ayuno es dejar algo y, ser solidario con un familiar cesante. Es Abstenerse de algo en beneficio del más débil que, en ocasiones está bajo el mismo techo: un miembro de la familia que le cuesta comunicarse, trasladarse, que tenga una enfermedad o que tenga un defecto, debilidad o vicio.

El Ayuno es Abstinencia. Abstenerse, por ejemplo, de hablar mal de otro, dejar y controlar la violencia y el “mal genio”, evitando las palabras groseras para enriquecer el vocabulario y lenguaje en beneficio de la comunicación.
¿Habrá alguien libre de haber hablado mal de un pariente? ¿De su cónyuge?
¿De un superior o compañero de trabajo? ¿De un hermano de la comunidad?

Con todo lo anterior, soy un convencido que al Padre Nuestro, más que los sacrificios externos (eso del pescado), reclama los internos:
¡Cambia tu soberbia por humildad!
¡Cambia tu corazón de piedra por uno de carne!
¡Ama a tu prójimo!
El pescado conviértelo en pan para el pobre. ¡Eso!

Y, si por problemas de conciencia y tradición no puedes ¡Comparte el pescado con el hambriento!, no el que quede o “sobre”, ¡El que está en tu plato! ¡Ése!
Los Tiempos Litúrgicos cuando se viven, se transforman en Anuncio.
Dios nos de la gracia y fuerza para hacerlo en nuestras vidas.
Que sea feliz.

ला इम्प्रुदेंकिया

LA IMPRUDENCIA

La imprudencia es una de las acciones por la cual, las personas, o toman una determinación equivocada, o realizan algún comentario inapropiado (infidencia). Por otro lado, impulsa a una persona a sobredimensionar sus capacidades físicas o intelectuales, exponiéndola a riesgos innecesarios, dejando a personas en la total ruina económica o bien, a toda una organización quebrada, a una ciudad o un país.
El imprudente no se sabe imprudente durante la acción y, cuando reflexiona, culpará a otros o bien, se culpará a si mismo de modo enfermizo.
Por otro lado, hay personas que cometen otros actos que, de suyo, son imprudentes puesto que causan otro tipo de muerte a terceras personas. Me refiero a las personas que algo no les funciona bien y se placen en hablar mal de otros o, en indisponer a terceras personas. Ellas, aparte de sufrir de esa necedad, son personas maledicientes. Su impulso de hablar mal de otros es tan incontrolable, como lo es el de una persona que sufre de gula.
Nuestro desafío es saber cómo relacionarnos con ese tipo de personas. No es tarea fácil, sobretodo, si es un vecino, un pariente cercano o, un compañero de trabajo. No me parece adecuado o prudente (de recta razón), si esa persona ha hablado mal de usted, enfrentarla y expresar su molestia, rabia o dolor por su acción imprudente y malediciente. Expresar la justa molestia, dolor, ira es el primer impulso que se nos viene... pero acercarse a alguien de esas características, es alimentar su mal funcionamiento interior y su maledicencia porque hablará más y peor de usted.,,, hacer nada, no es lo adecuado, pero sí, bueno es dejar constancia de los hechos, de forma y modo prudente (ojalá escrita) y tener la paz y fortaleza interior ante las mentiras y calumnias.
Y, si usted es cristiano y católico, sabrá que el Espíritu Santo se encargará de su defensa y, que la persona de labios y boca imprudente tendrá mucho trabajo para defender su mentira con una segunda mentira y con una tercera, hasta que ellas se vuelvan en su contra.

Ahora bien, muchas son las personas de Juntas de Vecinos, Clubes Deportivos, de Centros Generales de Padres, de Comunidades Cristianas, personas públicas como dirigentes sindicales, concejales, alcaldes, gobernadores, diputados y senadores, los pastores y sacerdotes, los profesores, los policías, las voluntarias de hospitales, etc...,, todos ellos están expuestos a los malos comentarios, descalificaciones, mentiras y calumnias. No pocos han dejado sus cargos, debido a las presiones de personas mal intencionadas y de labios maledicientes.
A todas las personas de buena voluntad, les animo a que no desfallezcan en sus buenos propósitos a causa de las infaltables lenguas venenosas pertenecientes a personas necias e imprudentes.
Si su espíritu de servicio está por sobre el interés de un partido político ¡Ánimo!.
Si su espíritu de servicio está por sobre el afán de poder, ¡Perseverancia!
Si su espíritu de servicio está lejos de la tentación de pensar que un cargo público lo hará famoso, una gran autoridad o, que le dará beneficios personales, ¡Fortaleza!
Les animo a no desfallecer si sus intenciones son nobles, rectas y buscan el bien común.
Jesús, por llevar la salvación, misericordia y el amor de su Padre a todos los hombres, fue calumniado y acusado de ser comilón y borracho, amigo de pecadores y publicanos (Marcos 2,15-16).

Por último, le invito ser Prudente.
Preocúpese de usted, de su fe y vida interior, de su paz, ... preocúpese de mantener viva la llama de la fe... no sea imprudente, la fe no la deje para el final de su vida. El prudente alimenta su fe y trabaja por ella porque sabe, tendrá toda una eternidad para gozar de la presencia de Dios, gracias a su prudencia. El imprudente...
Que sea feliz.

EUTANASIA

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA EUTANASIA.

En nuestra ciudad, muchas familias atienden en sus hogares a enfermos y ancianos que sufren una larga enfermedad. Otros, cargan con la cruz de un familiar hospitalizado por largo tiempo. Muchas son las preguntas que legítimamente se podrán hacer al respecto. Esta realidad motivó el presente artículo; dar una luz a un tema que es doloroso.

ALGUNAS CONSIDERACIONES.
La eutanasia es la práctica que procurar la muerte y la distanasia es la práctica que tiende a alejar lo más posible la muerte prolongando la vida de un enfermo, de un anciano o de un moribundo sin esperanza alguna de recuperación.
En la tradición moral se han distinguido varios tipos de eutanasia. Ellos son:
1.- La eutanasia positiva o activa, que es el acto de privar de vida a una persona humana por razones de dolor y sufrimiento.
2.- La eutanasia positiva directa; es aquella en que se recurre a una acción cuyo efecto inmediato es privar de vida a una persona humana.
3.- La eutanasia positiva indirecta; es aquella en que se practica una acción que tiene un efecto inmediato bueno, pero que comporta simultáneamente, la muerte de una persona humana.
4.- La eutanasia negativa (pasiva); se refiere al mero acto de privar a un enfermo de aquellos medios médicos que podrían prolongar su vida.
5.- La eutanasia voluntaria; es aquella en que la muerte procurada resulta de la petición libre y consciente del paciente.
6.- La eutanasia no voluntaria; es aquella en que la muerte procurada no corresponde a una decisión del paciente sino de otras personas.

LA VALORACIÓN ÉTICA.
Existe unanimidad ética contra la eutanasia como práctica para abreviar la vida de un enfermo terminal. La supresión de la vida es éticamente inaceptable.
La afirmación de que los enfermos terminales o los enfermos incurables no pueden ser felices es simplemente falsa, porque nadie tiene el derecho de aplicar a otros seres humanos, sus propios criterios acerca de la felicidad en la vida, hasta el punto de deducir de ellos un motivo para privar a otra persona de la vida y, por consiguiente, de toda oportunidad de acceso a la felicidad.
El argumento de la carga emocional y cíclica que deben soportar los padres y familiares, debiera ser enfocado más bien a otro problema cuya solución está en la ayuda que se les debiera brindar.

Frente a la Distanasia, es decir; el afán desmesurado de prolongar la vida humana, (la vida vegetativa del organismo humano), habrá que precisar lo siguiente:
1.- Nadie está obligado a recurrir a tratamientos extraordinarios para prolongar la vida de un enfermo terminal.
2.- Se dan situaciones en las que se puede dejar morir al paciente. Aquí hay que discernir muy bien entre la esperanza de prolongar la vida, y el sufrimiento que la vida prolongada puede causar al paciente y a su familia.
3.- No hay que hacer siempre y en todas las circunstancias el máximo por conservar la vida del enfermo, es preciso tomar en cuenta los seis aspectos siguientes: la esperanza de vida; la voluntad del enfermo y sus familiares; las características de la terapia utilizada; el estado objetivo y subjetivo del paciente; los costos de la terapia utilizada en relación con su producto actividad de éxito, y el estado posterior del paciente.
La existencia meramente biológica no significa necesariamente una vida humana.

Hay otra corriente moralista que proporciona un enfoque sobre la Eutanasia y la Distanasia desde la perspectiva de la voluntad del enfermo.
Esta corriente rechaza como moralmente inaceptable cualquier eutanasia coactiva, impuesta a un enfermo contra su voluntad. Esto incluye el caso de un paciente inconsciente, cuya voluntad es desconocida.
En el caso de la eutanasia voluntaria, es decir, libremente elegida, es preciso señalar que, en primer lugar, es de suma importancia saber interpretar el mensaje del enfermo terminal. Detrás de una petición angustiosa de eutanasia puede estar una llamada de auxilio, de diálogo, de necesidad de calor humano y de cariño. Por lo cual, lo primero es preguntarse si se le está prestando la atención humana que el enfermo necesita. En segundo lugar, ser explícito al administrar calmantes para aliviar el dolor y el sufrimiento del enfermo terminal. Frente a una petición directa de eutanasia, aunque sea comprensible la angustia y el dolor que provocan tal petición, no es éticamente lícito ceder a ella.
La interrogante que plantea la eutanasia es: ¿puede ser éticamente aceptable en determinadas circunstancias el aportar intencionalmente al proceso de un fallecimiento? Este planteamiento implica tres situaciones:
La interrupción de esfuerzos destinados a prolongar el proceso, la petición del enfermo a abreviar el proceso mediante una intervención activa y directa, y la intervención activa de otras personas que asumen la iniciativa de acortar intencionalmente el proceso de morir de un enfermo terminal.
El código de ética del colegio médico de Chile (1983) establece en el artículo 27 (…)” el médico no podrá deliberadamente poner fin a la vida de un paciente bajo consideración alguna. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitir. Nadie, además, puede pedir este gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su responsabilidad.(…) y, el artículo 28 expresa lo siguiente: (…)”toda persona tiene derecho a morir dignamente. Así, pues, los procedimientos diagnósticos y terapéuticos deben ser proporcionados a los resultados que se pueden esperar de ellos. (…) ante la inminencia de una muerte inevitable, sin interrumpir los medios mínimos habituales para mantener la vida, es lícito al médico en conciencia, tomar la decisión de no aplicar tratamientos que procuren únicamente una prolongación precaria y penoso de la existencia. Asimismo, ante la comprobación de muerte cerebral, el médico estará autorizado para suspender todo procedimiento terapéutico ”(…)


El derecho a morir con dignidad no significa de ninguna manera Eutanasia sino, el derecho a una muerte humana. A este respecto, la declaración sobre la eutanasia de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, (1988) expresa:( …)” es muy importante hoy día proteger, en el momento de la muerte, la dignidad de la persona humana y la concepción cristiana de la vida contra un tecnicismo que corre el riesgo de hacerse abusivo. De hecho algunos hablan de derecho a morir, expresión que no designar el derecho de procurarse o hacerse procurar la muerte que se quiere, sino el derecho de morir con toda serenidad, con dignidad humana y cristiana”(…)
Según el moralista Elizari, esto supone cinco aspectos:
Respecto al modelo de muerte de la persona, alivio del dolor, rechazo del encarnizamiento terapéutico, verdad al enfermo y, acompañamiento del enfermo.
El moralista Marciano Vidal enumera una serie de exigencias que comporta la muerte digna, sobre todo de tipo social:
Atención al moribundo con todos los medios que posee actualmente la ciencia médica: para aliviar el dolor y prolongar su vida humana.
No privar al moribundo del morir en cuanto a acción personal; el morir es la suprema acción del hombre.
Liberar a la muerte del ocultamiento a que es sometida en la sociedad actual; la muerte es encerrada actualmente en la clandestinidad.
Organizar un servicio hospitalario adecuado a fin que la muerte sea un acontecimiento ha asumido conscientemente por el hombre y vivido en un ámbito comunitario.
Favorecer la vivencia del misterio humano religioso de la muerte; la asistencia religiosa cobra en tales circunstancias un relieve especial.

Siendo este tema algo amplísimo y difícil de abarcar en su totalidad, espero que mi breve aporte sustentado en el sacerdote jesuita y experto en moral Tony Mifsud, sea útil para el diálogo y para muchas personas que tienen familiares en estado terminal y que dedican gran parte de su tiempo en atenderles y hacer más liviana su enfermedad.
Y, no puedo dejar de lado a todos los médicos, profesionales y personas calificadas que trabajan en los hospitales, consultorios y clínicas, a todas las Damas del Voluntariado; quienes son una extensión de la mano misericordiosa de Dios, Señor de la Vida.
Para Uds., son estas palabras de Jesús:
“Estuve enfermo y me visitasteis”
¡Ánimo!

Que sea feliz.

José Ramón Toro Poblete
Profesor de Religión y Moral
Liceo Maximiliano Salas Marchán
Email: jomartograf@yahoo.es

viernes, 27 de marzo de 2009

एवंगेलियो दे मार्कोस

EL EVANGELIO DE MARCOS

CONTEXTO HISTÓRICO
La obra de Marcos nos sitúa en la segunda genración cristiana. El Evangelio ya ha traspasado las fronteras religiosas del mundo judío y se ha abierto también a los paganos, llegando hasta el mismo centro geográfico, económico y político del poder imperial romano: la ciudad de Roma.
Allí el cristianismo ha sido catalogado como movimiento sospechoso y es duramente perseguido y castigado. En este contexto, Marcos, escribe el libro.

DESTINATARIOS
Una tardición miuy antigua los identifica con la comunidad perseguida de Roma en tiempos de Nerón (año 64). Se trataría de una comunidad mayoritariamente de origen pagano, pobre y en crisis.

AUTOR, FECHA Y LUGAR DE COMPOSICIÓN
Desde siempre se ha creido que la autoría es de un discípulo de Pedro; el mismo Juan MArcos que s enombra en el libro de Los Hechos de los Apóstoles (Hch.12,12.25; 13,13; 15,37.39) y que envía saludos en Col 4,10; Fil 24.
En cuanto a la fecha, según la tradición, se ubica despuése la muerte de Pedro (año 64) y antes de la destrucción de Jerusalén en la guerra judío-romana (año 70)
En cuanto al lugar de su composición Roma es la hipótesis más aceptada, por ciertas referencias del mismo evangelio, como la explicación de palabras arameas, las alsiones al sufrimiento y persecución, y la relativa frecuencia de palabras y locuciones latinizadas.

SINOPSIS
Inicia el Evangelio con una pequeña introducción que prepara a Jesús para su ministerio (1,1-13)
Sigue la actividad que realiza en Galilea (1,14 - 7,23
Intermedio en Fenicia y Cesarea (7,24 - 8,26)
Todo lo anterior está envuelto en el secreto mesiánico

Cambio decisivo:
La confesión de Pedro, la Transfiguración, el anuncio de la Pasión (8,27 10,52)
Relato de la Pasión, Muerte y Resurrección (14,1 - 16,8)
Apéndice (16,9-20)

EVANGELIOS

La Buena Noticia, no es de origen cristiano pues la usaba el mundo grecoromano para referirise a los anuncios que provenían del rey y que causarían gran alegría en su pueblo.

Género Literario:
No son biografías o hagiografía.
La novedad radical que hace d elos evangelios ser "docuentos escritos absolutamente únicos, consiste en que el héroe de los reatos, milagros, de lso discursos, está vivo y su presencia y palabra sigue resonando y actuando en medio de la comunidad cristiana y del mundo entero con el poder salvador.

¿Con qué fin se escribieron los evangelios?
El evangelista an Juan nos repsonde:
"Este discípulo que da tstimonio de estas cosas y lo ha escrito; y nos consta que su testimonio es verdadero" (juan 21,24)"Estas quedan escritas para que crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengan vida por medio de él"(20,31)

¿Cómo se formaron los evangelios?
Los cuatro evangelios necieron de una tardición oral, es decir, del anuncio y predicación de los primeros testigos de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Por algún tiempo fue la "palabra" el único medio de transmisión y difusión de la nueva noticia. La cultura oral de aquel tiempo, basada en la importancia de la memorización individual y colectiva, no precisaba de la escritura para preservar con fidelidad en mensaje de Jesús. Y así loo hicieron sus primeros seguidores tanto en el evangelizació y en las catequésis, como en las oraciones e himnos de sus liturgias y celebraciones eucarísticas.

Primeras tradiciones escritas
Pronto, se hizo necesario poner por escrito en hebreo y arameo (lenguas locales) los prncipales hechos y dichos del Señor para ayuda de la catequesis, de la predicación y otos usos de las comunidades que se desarrollaban y crecían en número.
Así nacieron los primeros documentos escritos. Probablemente lo primero que se escribió fue el acontecimieto más importante de la vida de Jesús: su pasión, muerte y resurrección. Despuéss, fueron apareciendo resúmenes o colecciones de sus milagros, de sus parábolas, de sus discursos.

jueves, 26 de marzo de 2009

पोंकियो Pilato

IMORTANTE FUENTE HISTÓRICA
Flavio Josefo fue un historiador judío nacido el año 37 d.C., en Jerusalén; murió hacia el 101. Pertenecía a una distinguida familia de clase sacerdotal; sus antepasados paternos se remontan fehacientemente cinco generaciones; la familia materna se consideraba descendiente de los Macabeos. Recibió una buena educación y sus relaciones con gente de estudios selecta le permitió desarrollar sus dotes intelectuales, en especial su memoria y su capacidad de juicio. Su formación le convirtió en un experto en las tendencias y en los principales partidos político religiosos judíos de su época - los esenios, los fariseos y los saduceos.
Impresionado por la gran importancia del partido fariseo y esperando afianzarse en una posición de influencia, se unió a dicho partido a los diecinueve años, aunque no compartía ni sus puntos de vista religiosos, ni los políticos. Se traslada a Roma el año 64 para conseguir de Nerón la libertad de algunos sacerdotes judíos encarcelados que eran amigos suyos..
En la corte le permitieron dedicarse hasta su muerte con exclusividad a su trabajo literario, falleció durante el reinado de Trajano (probablemente el año 101). La primera obra de Josefo fue la "Guerra judía" (Peri tou Ioudaikou polemou) de siete tomos. Se basa principalmente en notas de sus memorias tomadas durante la guerra de independencia (66-73 d.C.), en las memorias de Vespasiano, y en las cartas del Rey Agripa. Mientras su historia de los sucesos bélicos es fiable, el relato de sus propios hechos esta muy impregnada de una exagerada auto adulación. Esta obra ha servido de base para numerosas novelas históricos, en tiempos modernos "Lucius Flavius" por J. Spillmann, S.J., y "El Fín de Judá" por Anton de Waal.
El segundo trabajo de Josefo, las "La Antigüedades Judías" (Ioudaike Archaiologia), contiene en veinte libros la historia entera de los judíos desde la Creación hasta el comienzo de la revuelta el 66 d.C.
En los libros XII-XX narra la historia anterior a la venida de Cristo y la fundación del Cristianismo, y es nuestra única fuente para muchos hechos históricos. En estos libros el valor de sus declaraciones esta reforzado con la inserción de fechas que están contratadas por otras fuentes, y por la cita de documentos auténticos que confirman y complementan la narrativa Bíblica. La historia de Herodes el Grande se contiene en libros XV-XVII. El libro XVIII contiene en el capítulo III el pasaje famoso donde se menciona al Redentor con las palabras siguientes:
"Aproximadamente este tiempo vivió a Jesús, un hombre lleno de sabiduría, si de hecho uno puede llamarle hombre. Porque realizaba hechos increíbles, y era maestro de los que se alegraban con la verdad. Atrajo hacia sí a muchos, judíos y gentiles. Él era el Cristo. Por la acusación de las autoridades de nuestro pueblo, Pilato lo condenó a muerte en la cruz; no obstante aquéllos que lo habían amado antes le permanecieron fieles. Al tercer día se les apareció de nuevo vivo, entro otras mil maravillas, tal y como lo habían predicho los profetas enviados por Dios. Y al día hoy el pueblo de los que se llaman cristianos después de Él permanece."
Los relatos de los sucesos del levantamiento y de las relaciones entre de las diferentes sectas judías, son de gran importancia para la historia y sufrimientos del Salvador; sus informaciones respecto: a la corrupción de las costumbres e instituciones judías antiguas, su testimonio de los conflictos internos de los judíos, y por último su relato de la última guerra con los romanos que acabaron con la independencia nacional de los judíos, son de gran importancia como fuentes históricas.
(Fuente: http://ec.aciprensa.com/)
Que sea feliz